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Secretos, trucos y consejos para ser el hombre ideal

Ser un hombre fuerte significa reconocer tus debilidades: Cómo detener una adicción a las drogas

La adicción es intentarlo para todos, independientemente de la edad, el estatus social o el sexo. Los hombres y las mujeres, sin embargo, pueden enfrentarse a problemas diferentes debido a las expectativas que la sociedad pone en ellos.

En la mayoría de las culturas, los hombres son vistos como fuertes líderes independientes, y mientras que esa clasificación está anticuada por mucho tiempo, la sociedad todavía ve con frecuencia una muestra de emoción o vulnerabilidad como una desviación de esa imagen.

En consecuencia, un número alarmante de hombres prefieren ocultar o negar su adicción en lugar de recibir el tratamiento adecuado.

Efectos del abuso de drogas y la adicción en el cuerpo

Todo el mundo sabe que las drogas y el alcohol pueden ser perjudiciales para la salud humana y causar adicción, pero ¿cómo ocurre exactamente? Resulta que las drogas afectan la producción de varios neurotransmisores y hormonas, ya sea alzándola o disminuyéndola.

Se puede pensar en los neurotransmisores como portadores de señales que el cerebro utiliza para identificar y analizar los estímulos externos e internos y cambiar la forma en que nos sentimos en consecuencia. Por ejemplo, cuando alguna actividad, como comer, es placentera, nuestro cerebro la trata como beneficiosa y libera dopamina, un químico que regula las emociones y la sensación de placer. Luego, la corteza orbitofrontal, un área del cerebro responsable de la toma de decisiones, se da cuenta de la liberación de dopamina y comienza a formar un hábito.

Después de algún tiempo, el cerebro se ajusta a la presencia de un medicamento en el sistema de una persona, y el nivel de dopamina cuando la persona no está usando gotas dramáticamente, causando depresión, dolor y antojos. El cuerpo entonces tiene que redefinir lo que percibe como un nivel normal de este neurotransmisor. Por eso, la desintoxicación es una de las primeras etapas del tratamiento y también una de las más difíciles.

El alcohol y las drogas también afectan nuestro estado psicológico. Los sentimientos de euforia y relajación pueden ser increíblemente tentadores, especialmente cuando las circunstancias son favorables y hay desencadenantes como los problemas diarios, las enfermedades mentales o físicas, la difícil situación de la vida o la simple inconsciencia de lo peligrosa que puede ser una actitud de “sólo esta vez”.

A veces, a las personas les gusta la forma en que las drogas o el alcohol las hacen capaces de expresar ciertos rasgos que normalmente ocultan. De esta manera, los hombres que normalmente son tímidos y reservados pueden volverse más sociables y cómodos compartiendo sus sentimientos con otros cuando beben. Asimismo, los hombres que crecieron en un ambiente que condenaba la violencia pueden volverse más agresivos y abiertamente irritables bajo la influencia de las drogas o el alcohol.

He aquí por qué a muchos hombres les resulta difícil comenzar el tratamiento

Las tasas de uso indebido de drogas son actualmente más altas en los hombres que en las mujeres. Físicamente, la adicción golpea a todos de una manera virtualmente idéntica, aunque todavía hay diferencias sutiles dependientes del sexo. Por ejemplo, los hombres generalmente encuentran más fácil dejar de fumar, pero tienden a buscar tratamiento más tarde que la mayoría de las mujeres.

A pesar de la amplia variedad de centros de rehabilitación disponibles y asequibles sólo para hombres (lea más aquí), recursos y programas, casi el 95% de los que necesitan tratamiento no lo reciben. Existen varias causas comunes para explicar esto.

En nuestra sociedad, se espera que los hombres sean independientes y autosuficientes, lo que a menudo los hace propensos a negar su condición. De esta manera, la adicción masculina puede ser particularmente difícil de tratar debido a la renuencia de los clientes a compartir abiertamente sus sentimientos y problemas, discutir las vulnerabilidades y aceptar ayuda. Además, los hombres a menudo tienen problemas para reconocer las debilidades y analizar los problemas que se cruzan en el dominio de los sentimientos.

Es posible que se sientan inseguros, que no confíen y que se preocupen por su privacidad y por la manera en que el tratamiento afectará su imagen. Este período prolongado de indecisión y duda puede resultar en sentimientos de culpa y auto-odio que retrasan aún más la decisión de inscribirse en un programa de rehabilitación para hombres.

Abuso y síntomas de abstinencia

Aunque a veces puede ser difícil reconocer el uso de drogas y la adicción, ya que los efectos varían de una persona a otra, hay algunas señales que vale la pena tener en cuenta:

  • retiro abrupto o gradual de la familia, evitar las interacciones con los amigos;
  • cambios rápidos de humor;
  • falta de interés en pasatiempos o actividades que solían ser agradables;
  • problemas de memoria, atención o concentración;
  • estreñimiento;
  • constricción de las pupilas;
  • pesadez en las extremidades;
  • un fuerte antojo de la droga y la incapacidad de funcionar sin ella.

Cuando una persona se inscribe en un programa o centro de tratamiento, lo primero que necesita hacer para comenzar el proceso de recuperación es desintoxicarse. Su sistema tiene que estar limpio del medicamento antes de que la terapia pueda comenzar.

El período de abstinencia es duro, y los pacientes generalmente reciben medicamentos para aliviar los síntomas dolorosos o desagradables. Estos efectos pueden incluir ansiedad, depresión, convulsiones, temblores, inquietud, insomnio, dolores de cabeza, síntomas similares a los de la gripe, náuseas y otros, dependiendo del tipo de medicamento.

Desafíos del tratamiento específico de género

La principal ventaja de los centros de rehabilitación de drogas para hombres es la comprensión de los problemas específicos que enfrentan los hombres en la vida y la disposición del personal a dar cuenta de ellos.

Aunque muchas de las dificultades son las mismas para hombres y mujeres, ciertos rasgos, situaciones y experiencias son casi exclusivos de los hombres y pueden obstaculizar significativamente el proceso de recuperación sin atención y orientación profesional.

Echemos un vistazo a algunas de ellas y discutamos cómo se abordan con frecuencia en la terapia.

Vergüenza

La terapia cognitiva conductual se basa en gran medida en la capacidad de un individuo para revelar y procesar sus propios sentimientos y emociones. A los hombres a menudo les resulta vergonzoso mostrar tristeza, ansiedad o miedo, hablar de sus relaciones, problemas de salud y financieros.

Esto contribuye a la reticencia y a la tensión durante la terapia. En este caso, los médicos a veces pueden aplicar la auto-revelación, una técnica en la que se gana la confianza del paciente cuando el terapeuta da ejemplo hablando y mostrando primero la vulnerabilidad, lo que le permite al cliente saber que está bien empezar a compartir.

A través de la auto-revelación, los terapeutas también pueden ayudar a sacar a la luz algunos temas delicados abordando el tema sin vergüenza ni culpa.

Enfoque estereotípico de la masculinidad

Muchos pacientes varones comparten algunas conductas y creencias, basadas en la socialización de su rol de género. Éstos pueden variar mucho, desde completamente tradicionales hasta absolutamente extraordinarios, por lo que los médicos tienen que determinar los valores, las opiniones y la definición de masculinidad del paciente para encontrar el mejor enfoque.

Dado que los hombres suelen ser bastante reservados e indecisos a la hora de pedir ayuda, especialmente para los problemas relacionados con el abuso de drogas, es importante que el terapeuta describa las principales circunstancias y motivaciones que motivaron a sus pacientes a buscar tratamiento.

Agresión y competitividad

Debido a la forma en que la testosterona afecta al cuerpo, los hombres están hormonalmente predispuestos a ser bastante agresivos.

En combinación con las expectativas infladas de la sociedad de que los hombres sean competitivos y a menudo con puntos de vista tóxicos sobre la masculinidad, esto puede resultar en que los pacientes varones se resistan a las sugerencias de su terapeuta y desarrollen la necesidad de demostrar su valía a los miembros de su grupo de tratamiento, a su familia o incluso a sí mismos.

Es posible que los médicos tengan que abordar ese resentimiento y rechazo reformulando sus consejos como conclusiones a las que se llegó en colaboración durante la terapia.

Beneficios de los programas de rehabilitación sólo para hombres

La rehabilitación para hombres utiliza terapia conductual y farmacológica para ayudar a los pacientes a pasar por la desintoxicación y la abstinencia lo menos dolorosa posible y a desarrollar mecanismos de afrontamiento saludables que ayuden a prevenir las recaídas. Una de las partes más importantes del tratamiento es conectar al cliente con un terapeuta adecuado que trabajará en estrecha colaboración con él y creará un ambiente cómodo y seguro para que la persona se relaje y se abra a sus problemas.

El género, la raza, la cultura, el saber un poco acerca de dónde creció el paciente, tener un interés común o un área de experiencia del terapeuta pueden jugar un papel en el establecimiento de una relación de confianza. A continuación se presenta un breve resumen de algunos de los beneficios que ofrece la rehabilitación sólo para hombres.

1. Enfoque individual

Los clientes varones pueden sentirse incómodos al buscar tratamiento en primer lugar, por lo que es importante que pasen algún tiempo con su terapeuta hablando de temas comunes y neutrales como el trabajo y los pasatiempos, con el fin de crear confianza y relación antes de la evaluación inicial.

2. Compromiso

Un médico tratará de entender qué es lo que llevó a un cliente varón a tomar la decisión de recibir tratamiento, a fin de comprender mejor sus circunstancias, valores y motivaciones particulares.

3. La capacidad de un especialista para relacionarse con el cliente

En los programas de tratamiento de la adicción masculina, los terapeutas están capacitados para abordar problemas específicos que sus clientes enfrentan. A veces pueden reconocer miedos o problemas comunes relacionados con temas delicados de los que los hombres suelen ser reacios a hablar, como las relaciones, la familia, la salud y las cuestiones financieras.

4. Enfoque estructurado con hitos especificados

A los hombres normalmente les resulta más fácil lograr algo cuando hay un camino definido a seguir, con un progreso claramente visible y acciones lógicas requeridas para llegar a la cima. Por lo general, se socializan para que se orienten hacia los objetivos. Por lo tanto, puede ser útil conceptualizar el proceso de tratamiento como una serie de pasos y puntos de control. De esta manera, cada pequeño logro será documentado de alguna manera y ayudará al cliente a construir confianza, apoyar su sentido de control y evitar que abandone el tratamiento.

Con todo, es importante recordar que la adicción es un problema grave que a menudo es imposible de superar por uno mismo. Reconocer su condición y aceptar la responsabilidad por ella requiere coraje y un carácter fuerte. Y cuando se da este primer paso vital, obtener tratamiento profesional es cuestión de seguir el camino más corto y eficiente hacia la recuperación.